comimos y bebimos

Un libro para la compañía

Por | Literatura, Otros géneros

Me gusta comer, beber, fumar, pero me gusta mucho. Está claro que en esas cosas ya está incluido el conversar, discutir, reír, y un largo etcétera, así que lo único que puedo añadir y recalcar es que me gusta hacer todo eso en compañía. Por decir, no me gusta ir solo, ni al baño, aunque lo hago, como tantas cosas, por no avivar el qué dirán.

Leonor dice que no tiene mérito que yo estudie todas esas lenguas chino, japonés, porque simplemente me gusta, y lo que gusta, se hace sin esfuerzo. Yo le digo que no, que lo que me gusta es fumar, beber, y esas cosas, y que lo del estudiar lo hago por no echarme a perder, y con un esfuerzo pero que del carajo. En fin, en esas andamos ella y yo. Es preciso aclarar que Leonor es mi suegra.

Pues bien, sobre esta fiesta del comer, bueno, y del vivir en general, he leído Comimos y bebimos, subtitulado Notas de cocina y vida, último libro de Ignacio Peyró publicado por Libros del Asteroide.

Creo que lo mejor que se puede decir de él es que es un libro para la compañía, porque tras cada página, a mi por lo menos, me da ganas de comentar con alguien, descorchando una botella, y probando algún manjar. No diré más, y les dejo con un pequeño fragmento, que creo que va en contra de esta era de runners y vigorexia…

More maiorum

A Montaigne la gula no le permitía ni hablar en la mesa, y el doctor Johnson comía tan en trance que le entraban sudores y se le marcaban las venas de la frente. Y luego aquí andamos nosotros, preocupados por si pedir o no un poco de queso. (Pág. 163).

P.S.: Lo que para un escritor es un halago, para mi no lo es. Ignacio, eres casi mejor en libro que en persona. Lo mismo que diría de Pedro Letai!!!

pinocho dispara denuevo

Pinocho dispara de nuevo

Por | Literatura, Narrativa breve

De las 100 historias que escribí sobre cuadros de Miguel Panadero, finalmente sólo escogimos 51 para la publicación de nuestro libro Dibugrafías. Saco aquí a la luz una de las que se quedó en el tintero Pinocho dispara de nuevo, a raíz del artículo Una brillante escultura de Pinocho denuncia la corrupción en Recoleta, aparecido en el Diario Clarín el pasado 2 de noviembre.

El artista, Alberto Echegaray Guevara, alias Caymán, pretende con esta escultura, de 4 metros y 260 kilos de peso, denunciar la corrupción y la mentira en el mundo. La corrupción es parte del ser humano y está globalizada. Lo mismo pasa con la mentira. Según los científicos, mentimos entre 2 y 200 veces al día, se llama “ciencia de la decepción” y habla de distintos tipos de mentiras. Y como no podemos mentirle a nadie, a veces nos mentimos a nosotros mismos. Es el famoso autoengaño, una de las peores mentiras –declara en la entrevista de Clarín al periodista Maximiliano Kronenberg.

Alberto Echegaray Guevara hace gala de unas portentosas credenciales. Es especialista en lavado de activos y en criptomonedas, graduado de L´ENA (Ena Ecole Nationale D’administration-París), Master en Artes de la Universidad de Georgetown, y además posee un posgrado en Management por Harvard Business School, aparte de artista. Y todo de verdad. Quizás deberíamos aprender algo aquí, por estos pagos, donde nos inventamos cualquier título!!!

Aquí les dejo lo que les suele ocurrir al tiro de los Pinochos, en la versión de Miguel Panadero y de un servidor, tal y como hacía referencia más arriba.

 

 

PINOCHO DISPARA DE NUEVO

Pinocho dispara de nuevo que es el más guapo, el que más gana, el que más tiene, y por supuesto el que…

La chica dice que es estupendo que Pinocho sea el que más todo, pero que Eugenio, su novio, también dice lo mismo, y que alguien tiene que ser menos de todo.

Pinocho le dice a la chica que seguro que su Eugenio está mintiendo, pues no puede ser verdad lo que está diciendo. La chica dice que Eugenio dice que es Pinocho el que está mintiendo.

Pinocho se enfada porque el mundo está lleno de mentirosos. Eugenio se enfada por la misma razón. La chica se enfada con Eugenio y con Pinocho, y les dice que vale ya de disparar a diestra y siniestra, mintiendo por doquier, porque les ha salido el tiro por la culata. Ella ya no quiere a ninguno de los dos.

Playa de Aro, 31 de mayo de 2014.

el enigma explosivo

Un enigma explosivo

Por | China

El pasado jueves 25 de octubre llegué a Frankfurt procedente de Pekín de escala para Madrid. En el aeropuerto leí el discurso que Chimamanda Ngozi Adichie pronunció en la Feria de Frankfurt El silencio es un lujo que no podemos permitirnos. Encontré el discurso francamente bueno y provocador en muchos aspectos. De entre las cosas que más me llamaron la atención, fue que la escritora nigeriano-americana decía que “El mundo está virando; está cambiando; se está oscureciendo…” Algo de esto tiene que haber por lo que me ocurrió inmediatamente después.

Al pasar el control, a la pareja de oficiales de aduana les llamó mucho la atención esta botella de licor chino (府藏孔府家), que aparece en la foto, que por supuesto estaba envuelta por la tienda del duty free del aeropuerto de Pekín, con su correspondiente factura dentro de la bolsa de plástico.  Los dos oficiales llamaron a la supervisora, quien me llevó a una sala, donde había otra oficial de aduanas, para realizar un subsiguiente test de contenido a esa botella tan aparatosamente envuelta y sellada, como es costumbre de los destiladores chinos. No valió mi insistencia diciendo que se trataba de un regalo, y que parte de la belleza del regalo, era el envoltorio. Rompieron la caja, e insistían en que también tenían que romper el sello para abrir la botella. Ante mi insistente negativa, llamaron a tres agentes de policía, jóvenes, altos, bien plantados, y que enseguida me parecieron muy relajados. Me pidieron mi identificación, se las di, y les dije que se trataba de un regalo. Me dijeron que abriera la botella y le diera un trago. Respondí que era un regalo y que además se trataba de un licor de 52 grados, y que realmente no me apetecía darle un trago en ese preciso momento. Se rieron, se miraron, y me dijeron que me fuera.  

¿Eran necesarias siete personas para ver si un desgraciado estaba ocultando un explosivo en una enigmática botella de licor chino? Nos estamos obscureciendo…

N.B.: es bueno saber, a todo esto, que este licor chino 府藏孔府家 lleva el nombre de Confucio  孔子 (Kongzi), y a lo mejor a los oficiales de aduana no les gusta Confucio. O A LO MEJOR TODO FUE UNA BROMA, O ES UNA BROMA, PORQUE NOS DESPEDIMOS DE LA MANERA MÁS CORDIAL, Y TODOS SONRIENDO. 

Un narrador excepcional, Shan Tianfang

Por | Literatura, Narrativa

隋唐演义150-001

 

No hay nada más importante que contar, o si se quiere, no hay nada más importante que poderlo contar. Una vez que se acaba el cuento, una vez que se extingue ese poder, se acaba inevitablemente esta fiesta, que es la vida, unas veces muy divertida, y otras muy triste.

El pasado 11 de septiembre, dejó de contar, como dejaron de contar años atrás los desafortunados ocupantes de las famosas torres gemelas, Shan Tianfang (单田芳), uno de los mayores representantes contemporáneos, si no el mayor, de lo que en China se conoce como “Pingshu” (评书  o shuoshu 说书), la tradición oral de contadores, que data de la dinastía Song (960 -1279). Dejo aquí en su memoria esta pequeña muestra de su arte: Shan Tianfang, a Superstar of Chinese Storytelling, Dies at 83.

The Artist

Por | Cine

La película francesa que conquistó el mundo.

 

Hoy 12 de octubre, se estrenó por primera vez en Francia la película The Artist. Mirando entradas en mi diario, topé con la entrada que hice el 26 de enero de 2012, y que dejo aquí, como pequeño y humilde homenaje a la película:

Ayer fui a ver The Artist muda, en blanco y negro, y una estupenda descripción de la caída de un hombre que no se sabe adaptar a los cambiantes tiempos, en su caso, a la aparición del cine sonoro, y que es salvado in extremis, por lo que seguramente él, y mucha gente, menos esperaba en ese estado de su vida: un rayo de amor.

El huevo o la gallina

Por | Narrativa breve

Yo empecé a escribir, cuando él ya había pintado. Muchas veces, sin embargo, conté historias que él no pintó. ¿Podría haber escrito esas historias sin que él me hubiese dado pie a través de sus pinturas? ¿Hay algún pozo de dónde sacamos las historias? ¿Qué fue primero? ¿El huevo o la gallina?

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