Las noches son insomnes en China, no porque uno se encuentre enfrente de la legendaria Bahía de los ladrones, sino porque una mezcla de desconcierto oriental y tozuda diferencia horaria bate el sueño, como las olas la bahía.
(1) La estatua de la Chica Pescadora es el principal símbolo de la ciudad de Zhuhai. La escultura representa a una joven levantando una perla brillante hacia el cielo con ambas manos.
En esas horas de vigilia, despejan mi torpor dos libros diferentes, pero muy recomendables.
Artificial intelligence (Rethinking Business Strategy), Abril 2025, de Teresa Martín-Retortillo va sobre lo que dice, la tan traída y llevada IA, y aunque el tema pudiera tirar para atrás, porque nadie quiere todos los días la misma sopa, no lo hace.
Al contrario, el libro fluye, como fluyen los libros que dicen precisamente lo que quieren decir. Al mismo tiempo, Teresa intenta domar a esta fiera del futuro, la trajinada IA, haciéndose las preguntas correctas, para que las olas del cambio y la incertidumbre propias de esta revolución tecnológica sin precedentes, en vez de cogernos despistados, nos coja preparados, y nuestras empresas puedan seguir batiéndose.
Teresa trata de crear memorias del futuro a través de la creación de ciertos escenarios, que nos den una especie de amplia red de lo que pudiera ser, y no ha sido todavía, para que la caída en el futuro sea más llevadera.
En lugar de la bola de cristal, Teresa enarbola la bola de la preparación. ¿Y quién no quiere estar preparado en esta era en la que hay quien está perdiendo la fe en el ser humano tal y como lo conocemos? (foresight isn´t about prediction; it´s about preparation -dice literalmente).
(2) Vista parcial de la Bahía de los ladrones (Archipiélago de Wanshan)
(3) Teatro de la Ópera de Zhuhai. Inspirada en la forma de dos enormes conchas marinas, la Ópera de Zhuhai se ha convertido en uno de los iconos más reconocibles de la ciudad. En esta fotografía apenas se distingue una pequeña parte de las valvas de las conchas en el horizonte.
El legado de Auroa (Mayo, 2025) de Macarena Martín, se abre precisamente invocando al abismo de la mismísima certeza, cuando en sus primeras líneas dice: “Nunca he creído en los milagros, pero cuando la realidad se curva ante tus pies y un agujero de gusano se abre como una herida en el tiempo, es difícil no preguntarse si la ciencia y la fe no son, en el fondo, dos formas distintas de llamar al mismo abismo”.
A partir de aquí, parte una historia trepidante de ciencia ficción en la que, comme il faut, no podía faltar una máquina del tiempo, ni insomnios bien provocados, como el que describe la protagonista:
Nunca he dormido bien —dice— desde que un tipo se voló la cabeza a cinco metros de mí y me salpicó los recuerdos para siempre.
En fin, lo dicho, que ambos libros son muy recomendables, para un buen rato, y no sólo contra el sueño!!

(4) China on the Move.
(5) El Faro de Zhuhai.
