Sobre China y otras lindezas

 

 

Al igual que Xu Guangqi (徐光啟), también conocido como Paolo Xu, tras convertirse al cristianismo en 1603, bajo la influencia de Matteo Ricci, afirmaba que hay principios comunes al Este y al Oeste, los erizos de esta Geografía rompen su silencio y nos hablan de tú a tú, reclamando también una terra communis, en la que son los lugares los que hacen el amor y en la que se respira hondo antes de decirte adiós. Parecen tener claro que la identidad sólo se confirma, cuando otras identidades captan nuestras señales de vida y las devuelven. Cantaba Pink Floyd Is there anybody out there? Este eco hegeliano es fundamental, aunque uno gaste púas, pues es el que dicta a todo ser la perentoria necesidad de contar con la presencia de otro, a sabiendas del miedo y el odio erizados, que inevitable y paradójicamente, surgirán de esa necesidad. Nada nos destruye más –reflexiona George Steiner– que el silencio de otro ser humano. De ahí la furia insensata de Lear hacia Cordelia, y la profunda observación de Kafka de que muchos hombres sobrevivieron al canto de las sirenas pero ninguno a su silencio.

 

Para combatir al aniquilante silencio, es preciso primero tener tendencia al otro, y segundo, ser capaz de provocar su eco, para conseguir que nos acompañe. De aquí también, quizás, los últimos versos, algo etílicos, de este libro:

 

Cuando te llevo de la mano,
ya no imagino que habremos
de echar espinas para salvarnos;
imagino más bien que marcho
hacia el mundo,
como si estuviera de mi lado.
¡Será el vino!

 

la distancia - ilustracion

Ilustraciones de Miguel Panadero – La Distancia

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies